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martes, 1 de noviembre de 2011

Niña

Parece ser alguien que busca algo mas. Que cada cosa pequeña la llena como si fuese algo enorme y que algo enorme lo minimiza hasta hacerlo entrar en una mano entre sus dedos.

Partió, llego, extranó, volvió, abrazó y se volvió a ir.

No lo pensó mucho. Bastante instintiva.

Mira, toca, huele, siente y suelta una carcajada. Es muchos aspectos es una niña que esta jugando en el jardin de su casa, esperando reconocer la figura que forman las nubes. El cielo azul. El aire. Y cuando la llaman a comer, sale disparada a la mesa...

lunes, 26 de septiembre de 2011

El florista

Esa noche había mucha gente sobre el pequeño acordonamiento en la puerta de la exclusiva discoteca en la calle Quintana.

Chicas y chicos producidos hasta los dientes, intentaban desesperados traspasar aquel cordón, luego la puerta y bajar por esas escaleras donde desde afuera podía sentirse el ritmo de la música en el pecho. La odisea que significaba esa secuencia se desarrollaba freneticamente a medida que pasaba el tiempo, y cada vez más era la gente que se agolpaba.

Ellas gritaban desesperadas mostrando sus plumas:

"Sebiiiii!!!! Sebiiiii!!!!"

Ellos, serios, con sus camisas recien planchadas, pulcros y con voz grave entonaban:

"Seba! Seba! Acá...!"

Aquel era el eje que organizaba semejante tertulia. El eje alrededor de donde TODO giraba en ese momento, aproximadamente 2.37 de la mañana. Tal vez un poco más tarde. Yo llegué a verlo al lider: un señor cuarenton, escualido pero que de alguna manera lograba alrededor de él todo ese circo.

Debo admitir que en un primer momento mi amigo me hizo creer que efectivamente, aquel pasaje sería cosa de minutos. Pero los minutos pasaban... y en vez de generar en mi más ganas de querer entrar, generaba más rechazo. Al ver toda la situación, decidí alejarme. No mucho... quizá unos 6 metros, casi hasta la esquina.

Recuerdo bien el mal humor y mi mente que me decía "que estás haciendo acá?". Fue en ese momento cuando lo vi... acurrucado, apichonado en si mismo había un señor con boina, durmiendo en una silla dentro de una floreria. La florería es una de esas tipicas de Buenos Aires, apostadas en la vereda y generalmente pintadas de verde. Me llamó la atención que a esa hora estuviera abierta, pero lo comprendí bien cuando pensé que a la salida de este lugar, los hombres quizá desean regalarle una flor a la chica que tal vez los acompañe.

Habrán sido menos de 5 segundos que clave la mirada en aquel señor, encubierto, viviendo otra vida que la de Seba y todas las personas a su alrededor. Yo quería ser ese señor. Durmiendo, me transmitia paz...

Ahi entendí. Yo no pertenecía a ese lugar, a ese momento. Estaba en algún lugar siendo soñado por ese señor, llevandome a donde tenía que volver.

viernes, 12 de agosto de 2011

Un cuento sobre el amor.


Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando El Aburrimiento había boztesado por tercera vez,
La Locura, como siempre tan loca, les propuso: ¡Vamos a jugar a las escondidas! La Intriga levantó la ceja, intrigada y La Curiosidad, sin poder contenerse, preguntó: ¿A las escondidas? ¿Y cómo es eso?
Es un juego, explicó La Locura, en el que me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras Uds. se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.
El Entusiasmo bailó secundado por La Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a La Duda e incluso a La Apatía, a la que nunca le interesaba nada.
Uno, dos, tres,.... comenzó a contar La Locura.
La primera en esconderse fue La Pereza, que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino.
La Fe subió al cielo y La Envidia se escondió tras la sombra de El Triunfo quien, con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse: cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos. ¿Qué si un lago cristalino? Ideal para La Belleza.

¿Qué si la hendija de un árbol? Perfecto para La Timidez.
¿Qué si el vuelo de la mariposa? Lo mejor para La Voluptuosidad.
¿Qué si una ráfaga de viento? Magnífico para La Libertad.
Así La Generosidad terminó por ocultarse en un rayito de sol.
El Egoísmo en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, sólo para él.
La Mentira se escondió en en fondo de los océanos (mentiras, en realidad se escondió detrás del arcoiris).
La Pasión y El Deseo, en el centro de los volcanes.
El Olvido...se me olvidó donde se escondió...pero eso no es lo importante.
Cuando La Locura contaba 999.999, El Amor aún no había encontrado sitio para esconderse pues todo se encontraba ocupado...hasta que divisó un rosal y, enternecido, decidió escondrese entre sus flores.
Un millón, contó La Locura, y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue La Pereza, sólo a tres pasos de una piedra.

Después escuchó a la Fe discutiendo con Dios sobre zoología.
La Pasión y El Deseo...los sintió en el vibrar de los volcanes.

En un descuido encontró a La Envidia y claro, pudo deducir donde estaba El Triunfo.
El Egoísmo...no tuvo que buscarlo: él solito salió disparado de su escondite que resultó ser un nido de avispas.

De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago, descubrió a La Belleza.
Y con La Duda resultó más fácil todavía pues se la encontró sentada sobre una cerca sin decidir de qué lado esconderse.
Así fue encontrando a todos....
Al Talento entre la hierba fresca.
A La Angustia en una oscura cueva.
A La Mentira detrás del arcoiris (mentiras, si ella estaba en el fondo de los océanos...)
Y hasta El Olvido, quien ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas!
Pero sólo El Amor no aparecía por ningún sitio...
La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en las cimas de las montañas y cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal y sus rosas...
Tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas cuando de pronto se escuchó un fuerte grito de dolor... Las espinas habían herido en los ojos a El Amor!
La Locura no sabía que hacer para disculparse... 

Lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo...
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra...

El Amor es ciego y la Locura siempre lo acompaña...

viernes, 29 de julio de 2011

POTOTO TRES VECES MONSTRUO

De: César Bandin ron
Cristian Turdera

Hay tres  clases de monstruos:
a)      Los que causan muchísimo miedo por lo feos que son;
b)      Los que causan muchísima risa por lo brutos y torpes que son;
c)      Los que causan muchísimo asco por todo lo que son capaces de comer.
Pero Pototo es un monstruo muy raro, y es muy raro por tres motivos:
a)      es tan pero tan feo que hasta los otros monstruos se asustan de él;
b)      es tan torpe que todo lo que toca lo rompe o lo estropea para siempre;
c)      es tan pero tan glotón que es capaz de comerse hasta cien chocolatines él solo.
O sea que Pototo reúne los 3 peores defectos que puede tener un monstruo; aunque… y esto es lo interesante, Pototo posee también 3 virtudes que son difíciles de encontrar juntas  en un solo monstruo:

a)      es tan bueno que es incapaz de hacerle mal a nadie;
b)      es tan generoso que todo lo que tiene lo da o lo comparte con los demás;
c)      es tan sensible que es capaz de llorar de emoción ante un bello atardecer.
 
La cuestión es que un día se organiza EL CAMPEONATO DE MONSTRUOS en el que los habitantes del bosque van a votar por “EL MEJOR MONSTRUO”.
Luego de 3 días de competencias, por fin llega la final.
Sólo quedan 3 competidores: 1. TINTORETO, 2. PAMPLINAS, 3 POTOTO que tienen que competir en 3 pruebas muy muy muy difíciles:
a) la prueba de tratar de no asustar tanto a los demás;
b) la prueba de ser lo más delicado posible;
c) la prueba de comer con moderación.
Los habitantes del bosque forman un círculo. Se designa un gran jurado conformado por:
3 ciervos, 3 duendes, 3 arañas pollito, 3 comadrejas, 3 serpientes, 3 lechuzas, 3 unicornios, 3 osos hormigueros, 3 jabalíes, 3 sapos, 3 osos, 3 castores.
Todos están muy atentos porque después van a tener que votar por el mejor de los 3 participantes.

1° le toca a TINTORETO la prueba del MIEDO. Lo hacen parar frente a 3 ardillitas de espaldas, las que al darse vuelta y ver lo feo que es - ¡Chuiic! ¡Chuiic!- se pegan un susto impresionante que les eriza las 3 colas como si hubiesen metido las patitas en un enchufe.
Mala suerte para TINTORETO: 0 PUNTOS
La prueba de la DELICADEZA. Le hacen armar sobre una mesa  torres con unas finísimas copas de cristal que se le caen y se rompen en mil pedazos. - ¡Brumm! ¡Craaash! –
Mala suerte otra vez par Tintoreto: sigue sin PUNTOS.

La prueba de la COMIDA. Ponen delante de él una fuente con 3 montañas de milanesas. Entonces él, cerrándose la boca - ¡Grooch! ¡Mmuar! Logra controlarse bastante y apenas si se come 3 de las casi 50 que había. ¡Muy bien hecho por Tintoreto, gran concentración: ¡Por fin! Resultado final: 1 PUNTO.
 
 

2° Le toca a PAMPLINAS la prueba del MIEDO lo hacen esconderse detrás de un árbol y salir de golpe justo cuando pasan por ahí 3 coquetos pavos reales, los que  -¡Criiik! ¡Craaak!- se pegan tal susto que casi pierden todas las plumas de las 3 colas y terminan escapando dando grandes zancadas. Mala suerte para PAMPLINAS: 0 PUNTOS.

La prueba de la DELICADEZA. Le piden que construya 3 avioncitos con unas hojas de papel muy, muy, muy delgado. Con un gran esfuerzo para no romper el papel - ¡Suiiss! ¡Ffussh!- logra hacer los 3 avioncitos, medio arrugados, pero avioncitos al fin.
¡Bravo, bien hecho por PAMPLINAS!: 1 PUNTO.

La prueba de la COMIDA. Lo hacen olfatear, una por una, 3 tortas gigantes de merengue y dulce de leche, con mucha crema y frutillas. Entonces él mordiéndose los labios de las ganas de comérselas todas - ¡Mmmnn! ¡Momn! -, se aguanta y apenas si  les pasa un poco la puntita de la lengua. ¡Extraordinario!, ¡qué carácter el de PAMPLINAS!: otro punto. Obtiene en total: 2 PUNTOS.
 
 

3° Por fin llega el turno de POTOTO la prueba del MIEDO. Lo hacen meterse en un baúl y después le piden a 3 hadas del bosque que lo abran, “porque hay una sorpresa para ellas”. Pero cuando estas frágiles criaturas levantan la tapa y lo ven -¡Aaaayy! ¡Uuuuyy!- les da tanto miedo que se les caen los 3 pares de alitas y se  desmayan ahí mismo. Mala suerte para POTOTO: 0 PUNTOS.

La prueba de la DELICADEZA. Lo enfrentan a 3 floreros de porcelana y a una enorme canasta repleta de flores, y le piden que arme 3 lindos ramos. – Toinch! ¡Crujj! -. Al intentarlo estruja las flores, deja caer al piso los floreros…, hasta que a su alrededor no quedan más que pétalos machucados, cabitos retorcidos y pedacitos de porcelana.
Mala suerte para POTOTO: sigue sin PUNTOS.

La prueba de la COMIDA. Le arman 3 hileras de pizzas, que van de una a otra punta de 3 largas mesas. Pero a pesar de su esfuerzo por contenerse, a pesar de que trata de pensar en alguna otra cosa que no sean esas irresistibles pizzas humeantes, por fin no puede más y se las come todas.
Una por una, ¡se las come todas en 3 minutos! Muy mala suerte para POTOTO. Calificación final: O PUNTOS.
 
 
Final de la competencia, ganó PAMPLINAS. En una emotiva ceremonia, PAPUCHO – el monstruo ganador del año anterior – le entrega el primer premio: 3 kilos de helado de chocolate blanco con almendras y amaretis, el sabor preferido de los monstruos.

Acto seguido, y ante la sorpresa de todos, POTOTO va hacia PAMPLINAS y, llorando, lo abraza muy fuerte.
-          Me alegra tanto – le dice-, realmente te lo mereces.
Después va en busca de las 3 ardillitas, y de los 3 pavos reales y de las 3 hadas, y abrazando a uno por uno, con ternura les expresa su tristeza por haberlos asustado tanto y haberlos hecho pasar por tan mal momento. –No somos más que 3 monstruos bobos e inútiles a los que nada les sale bien – les dice.

Esta actitud tan noble y espontánea de POTOTO deja a todos los presentes conmovidos y en silencio. Tanto es así que, al poco rato y por unanimidad, el jurado decide otorgarle una distinción especial: lo nombran EL MONSTRUO DE CORAZÓN MÁS GRANDE.
Y tomaron esta decisión por tres razones:
a) Porque se alegró por la suerte de su amigo sin pensar en sí mismo;
b) Porque supo dar consuelo a los que pasaron un mal rato por su culpa;
c) Porque reafirmó que los buenos sentimientos son lo más, más, más importante.

miércoles, 27 de julio de 2011

Búho

Cuando te vi pensaba que era tarde, que todo había terminado sin siquiera haber empezado.
Cuando te vi eran fresas, eran risas y colores. Negro, blanco, violeta...

Años pasaron y ya dejé de verte. Dejé de extrañarte y de soñarte. Las palabras y el tiempo se ocuparon de marchitar aquello que una vez eran semillas vírgenes y tenían como destino crecer. El tiempo lo hizo añicos... no se si fuiste vos o aquel atardecer con bruma que no dejaba vernos ni los pies. No había faros, no había luna, no había estrellas... solo una oscuridad ciega que solamente me dejaba escuchar mi respiración.

Esa noche vimos únicamente un búho posado sobre la rama de esos pinos viejos y antiguos. Era extraño. Sobre todo porque el si veía. Si pensaba. No se que pensaba, pero sus ojos clavados en mi no me dejaban respirar.

viernes, 10 de junio de 2011

La Torre de Babel


Mientras hacia la fila para entrar a la Torre de Babel de Libros de Marta Minujin, escuchaba conversaciones ajenas de las personas que tenía al frente y atrás mío. Me llamó la atención una familia constituida por cuatro integrantes (mamá, papá y dos hijos) que hablaban de lo que habían hecho en el día y acerca de a quién votarían en las próximas elecciones.
Al rato se acercó una de las organizadoras preguntándoles los nombres y documentos, el hijo menor al decir que tenía 11 años se encontró con la inesperada respuesta de que no iba a poder subir a la torre más allá del primer piso, por cuestiones de seguridad obvias.
En el primer momento en que la joven organizadora se alejó, el grupo familiar empezó a discutir acerca del “mal trago” que estaba pasando el hijo menor…el pequeño en cuestión largaba frases como: “no puede ser que a mí no me dejen subir”, “yo tengo derecho como todos”; luego de repetir una y otra vez las frases se fue a caminar solo por la plaza.
Viendo la escena que su hijo estaba protagonizando la mamá empezó el debate con el resto de la familia enfatizando sobre lo mal (que seguramente) se estaba sintiendo su hijo, de la gran desilusión que se avecinaba y de la constante discriminación que lo acechaba. Todo eso resumido en frases como: “pobrecito; se siente discriminado todo el tiempo, primero en el colegio por tener ADD (entiéndase por el famoso trastorno de épocas modernistas de déficit de atención con hiperactividad…si, si...todo eso), segundo por sus amigos (por ser medio gordito) y tercero acá, que no lo dejan entrar por ser menor”.
El padre y hermano mayor acotaban algunos bocadillos sobre lo bien que le haría cambiar el psiquiatra de hace tres años; que últimamente lo veían mejor, pero solo porque funcionaba la medicación. “Tomó la medicación esta mañana pero seguramente ya no tiene más efecto a esta hora, seguro que ya le va a agarrar angustia”, decía muy convincente la mamá.
Al cabo de media hora de espera en la fila, la familia seguía tirando hipótesis sobre el hijo que estaba recorriendo la plaza con las manos en los bolsillos y cabizbajo, a veces ingresaba a la fila diciendo que esto no podía ser, a lo que la mamá respondía…bueno hijo…bueno hijo…basta! ya está, me quedo con vos en el primer piso! Y el hermano mayor, deja me quedo yo con él si tenes muchas ganas subí vos…
En el transcurso de ese tiempo yo me entretuve mirando la escena y pensando; primero en lo difícil que es criar a los hijos y segundo en la terrible época en que vivimos, rodeados de nuevas enfermedades psicológicas producto de la poca autoridad y decisión de los padres que al leve berrinche de un hijo lo mandan a un psiquiatra, le dan medicaciones innecesarias y que a la larga suelen ser peores.
Al fin y al cabo, la familia decidió irse a comer y se retiró de la fila con una frase del padre a su hijo mayor: “esto con Filmus seguro no pasa!”.
(Anónimo cordobés)


lunes, 23 de mayo de 2011

Autobiografía

La historia de un médico oncólogo de la armada argentina, ya retirado y con sesenta y pico de años pero aun ejerciendo por su cuenta, fue resumida en una carilla y media por su nieto de 16 años.

Una carilla y media que seguramente expresaba todas las personas que el debe haber salvado y las que no pudo salvar; los errores que cometió y las cosas que hizo bien; todo su dolor y su felicidad; a su familia, a sus amigos y a la pesca que tanto le gusta (como dice el, "la pesca es una ciencia").

"La vida es ese conjunto de situaciones que uno va viviendo y están unidos entre si por un hilito tan frágil… y después que vivís tantos años, eso que queda es un cúmulo (y juntaba ambas manos como recogiendo migas de pan sobre la mesa del café) de eventos… y que hice? Te vas a preguntar en un momento… y... esto... y bueno, somos humanos..."

sábado, 12 de marzo de 2011

Lola

Lola jugaba sola en la vereda de su casa acompañada por los vecinos que, sin prestarle atención, tomaban mate y chusmeaban, jugaban al ajedrez o leian el diario. Ella estaba atenta a como las hormigas caminaban casi por arte de magia siguiendo un camino que había sido predefinido antaño por una mente superior.
Las obersvaba y no entendía por que las personas generalmente tendrían a aplastarlas. Ese pensamiento la perturbaba. Esa noche se fue a dormir y soñó que volaba.

Al día siguiente inventó una maquina del tiempo con su hermano, Jaime. El era mayor que Lola, y cuando jugaban a penales en la vereda, a ella siempre le tocaba atajar. Si bien sufría algunas atajadas, le gustaba tirarse de un lado para el otro tratando de que la pelota no pase.

La maquina del tiempo estaba compuesta de dos cajas de madera que antes habían contenido mandarinas, esas que a su papá tanto le gustaban. Con un pie en cada caja, arrodillado, al viajero en el tiempo se lo cubría con un acolchado viejo y andrajoso, con olor a historias antiguas. Lola era el conejillo de indias. Con sus 8 años a cuestas, ingresó en aquella capsula sin tener la menor idea donde habría de despertar, luego de cerrar los ojos y ser sacudida de lado a lado energicamente por Jaime.
Así fue como ese día, a eso de las 3.17 de la tarde, Lola se encontró en una tierra de gigantes, que existió allí en el pequeño jardin de su casa hace mucho tiempo.
"No tengas miedo, pero tené mucho cuidado porque hay uno de los gigantes que tiene un solo ojo y te pueden sacar uno para poder tener los dos que necesita."
Puf! Lola se largó a llorar al grito de "mamaaaaaaaaaaaa!!! No juego más. Sos malo..."

Salió corriendo, subió las escaleras y dando un portazo, entró en su habitación. Se arrojó a la cama y se quedó dormida.
Jaime se reia.

Más tarde, cuando la tarde se transformaba en noche y Jaime estaba dibujando en la mesa de la cocina, Lola pasó corriendo y salió. Corrió dos cuadras, confundida y enojada. De repente, se frenó. Encontró que en la puerta de la casa de su vecino unos pajaritos clamaban por libertad. Sin pensarlo dos veces, se acercó y los liberó. Salieron volando.

jueves, 24 de febrero de 2011

La tortuga TOTI

es asi:
yo tenia una amiga
que tenia una tortuga
mi amiga vivia en un departamento grande
y las tortugas en general ibernan
... o como se escriba...
La tortuga se llamaba TOTi (como mi tia)!!!
la cuestion es que Toti fue creciendo
y empezo a comerse lo muebles
y con las uñas arruinaba los muebles de la casa
y se los comia tambien
asi que tuvieron que llevar a toti al zoo
con otros de su especie....


martes, 11 de enero de 2011

Chichito y Mamachi

Yo tenia un muñeco
que cuando fui grande deje de usar
pero a mi hermana le gustaba mucho ese muñeco
entonces se lo llevaba a todos lados
y le puso de nombre
Chichito.
Como mi mama vio que ese muñeco estaba todo roto y viejo,
a pesar que ya le habia cocido la cabeza y otras partes,
decidio comprarle otro identico pero nuevo,
al cual mi hermana le puso Mamachi.
Pero no lo queria al mamachi,
seguía queriendo al chichito
(igual jugaba con los dos).
Despues no se que paso con esos muñecos
FIN.

lunes, 10 de enero de 2011

Conversación - Lado A -

Pensaba en ir Paris una mañana,
(mientras) caminaba sin ir a ningún lugar.
Nadie me detuvo hasta q lo hice yo,
y perdí horas y sentido.
Y en Paris había una mañana,
pero de Paris tengo recuerdos que nunca viví.
Un libro y una foto y una canción y cigarrillos.
Camine pero no miré Paris
y nunca logré salir de la isla.

Isla que vive dentro de mi,
alejado, solitario, confundido, donde todo lo que estaba por terminar empezaba.
Recuerdo sin embargo Paris. Ciudad entera de olvidos que trato de
recordar. Imaginar que vuelvo una y otra vez a aquella fuente de
la plaza al lado del río.
"Ahora no quiero esperar más" pensó.
Hizo la valija y salió para no saber si volvería alguna vez.

El cafe se hizo humo en mi cielo,
y la señora guapa que pasaba por ahí me echó una sonrisa.
El aire parece de mi suelo natal y latino
pero el agua huele siglos que ya leí.
El dueño me dice otro idioma
y camino como nunca lo había hecho
Llegué porque tenía que llegar,
creo que mis pies y mi cabeza se quedan cortos con el día
estiro mis piernas y respiro aire helado,
y a la linda señora, le devuelvo mi sonrisa.

Cuando llegué mi alma llegó dos días después. Durante esas horas
vagué bajo la luz de los faroles y las luciernagas que me
indicaban el camino.
Cuando mi alma llegó, yo dormía y me despertó como la luz de la
mañana. Entablamos una conversación en silencio. Percibí que
estaba enjoada porque la había dejado en Buenos Aires y ella no
viaja tan rápido. Todas las cosas tienen su tiempo.
En fin, luego de debatir sobre astros y velocidades, nos fundimos
en un abrazo.